07.08.2017

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¿Está la economía preparada para la 'inmortalidad'?

¿Está la economía preparada para la 'inmortalidad'?

"La esperanza de vida aumenta cada año en unos dos meses y medio, y así ha sido prácticamente para todas las cohortes de población". Por lo tanto, explica José Antonio Herce, director asociado de Analistas Financieros Internacionales (AFI), "la mejor previsión es la que traza una línea recta, sin límite".

En ese "sin límite", según el gerontólogo Aubrey de Grey, habrá que incluir el fin del envejecimiento porque se podrá parar "con una sola inyección"; puede que también haya que tener en cuenta la posibilidad de que se eliminen las enfermedades genéticas en embriones, como apunta el científico Juan Carlos Izpisúa; y, con total seguridad, obligará a encarar "grandes retos económicos", tal y como apunta Eduardo Bandrés, director de economía pública y bienestar de Funcas. 

Edad de jubilación

Es, sin duda, uno de los aspectos sobre los que mayor impacto tendrá el intento del ser humano por acercarse a la inmortalidad. "Es inevitable ir adaptando la edad de jubilación a las condiciones biológicas de las personas. No me parece descartable que en 2050 supere los 70 años", apunta Bandrés, que además considera "no es razonable ni sostenible" que cada vez se dedique una proporción menos al trabajo y más a la formación y jubilación. 

"No hay coraje para decirle a la población que si la esperanza de vida crece esos dos meses y medio por año, la mitad del tiempo debería invertirse en ampliar la vida labora. La edad de jubilación debe acompasar a la esperanza de vida se debería dedicar a trabajar", añade Herce.

Asimismo, estos dos doctores en economía destacan que no sólo es importante el hecho de que se viva más, sino que además la vida será de mayor calidad y que, por consiguiente, las personas vivirán más años y en mejor estado de salud. Esto permitirá que los trabajadores de mayor edad se puedan adaptar a nuevas tareas. 

Pensiones

Otra variable básica y directamente relacionada con la anterior. Si hay una mayor esperanza de vida, e incluso si se eleva la edad de jubilación, el esfuerzo para hacer frente a las pensiones también será mayor. En este sentido, Bandrés considera que la ampliación del periodo laboral proporcionará "un alivio muy importante a la caja de las pensiones". 

Sin embargo, el director general del servicio de estudios del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, sostiene que, "en ausencia de recursos adicionales, la tasa de sustitución sufrirá una significativa caída". Esta tasa es la relación que existe entre el último salario y la primera pensión. Actualmente la cifra supera ligeramente el 60% pero, según los cálculos del organismo, en 2050 apenas llegará al 40%. Esto supone que si la última nómina de un trabajador en ese momento fuese de 2.000 euros, la primera paga sería de 800 euros ya que la situación del sistema de pensiones no podrá hacer frente a mayores retribuciones.

Acceso al mercado laboral y educación

Si los trabajadores de mayor edad, con una mejor preparación y todavía en un buen estado de salud, ocupan durante más tiempo sus puestos, parece lógico pensar que esta situación dificultará el acceso del mercado laboral de los más jóvenes. "Yo no creo que eso sea así. Las futuras generaciones son mucho menos numerosas que las generaciones mayores, los que se incorporan al mercado son menos que los que lo abandonan", sostiene Bandrés. 

Además, los jóvenes de las próximas generaciones podrán estudiar hasta más tarde. De hecho, Herce considera que "los jóvenes no deben acceder tan pronto a un puesto de trabajo. Primero, porque se les obliga a estar en el paro o en un puesto mal retribuido que les impide tener descendencia. Y después, porque no se les puede obligar a que trabajen desde los 25 hasta los 80 años, tienen que hacer otras cosas".

Ciclo vital

Este punto es la consecuencia de todo lo expuesto hasta ahora. En el medio plazo, por ejemplo, se puede producir un cambio a un esquema en el que la formación -punto en el que el experto de AFI incluye viajar, conocer lugares y culturas diferentes- se alargue hasta los 40 años, el periodo profesional llegue a los 80 y todavía resten 20 o incluso más años para disfrutar de la jubilación.