28.12.2015

POLÍTICAS PÚBLICAS

SALUD

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Salud de la Nación difunde medidas de precaución ante las inundaciones en el Litoral

Salud de la Nación difunde medidas de precaución ante las inundaciones en el Litoral

Se recomienda transitar por zonas en altura y libres de agua y no cruzar a pie una corriente de agua que sobrepase las rodillas. Quienes regresen a sus hogares deben desconectar la corriente eléctrica hasta que esté seco.

Ante la crecida de los ríos y las precipitaciones intensas que causaron las inundaciones en la región del Litoral, la cartera sanitaria nacional difunde algunas recomendaciones para el cuidado de la salud, durante y después de las mismas.

Durante las inundaciones, si los afectados se encuentran en lugares cerrados deben ubicarse en zonas altas, el techo o la planta superior de la vivienda. Si no hay posibilidad de acceder a una zona más alta en el propio hogar, lo mejor es evacuar el lugar y dirigirse a un albergue temporal. En caso de evacuación en el trabajo, hacerlo en forma ordenada. Se aconseja seguir siempre las directivas de aquellos designados para coordinar situaciones de emergencia.

Al transitar en la vía pública es recomendable alejarse de las áreas bajas o propensas a inundarse y caminar por zonas en altura y libres de agua. De lo contrario, esperar a que baje el nivel de agua para movilizarse. En ningún caso intente cruzar a pie una corriente del agua que sobrepase sus rodillas. Es importante prevenir electrocuciones y mantenerse alejado de tendidos eléctricos, postes caídos o cables eléctricos.

No se debe conducir el auto por una zona inundada ni intentar sacarlo una vez que el agua ya está en un nivel alto. Si un cable de energía cae sobre el auto mientras maneja, el conductor y los acompañantes deben quedarse dentro del vehículo y seguir manejando para alejarse del cable. Si el motor se para, no apagar el auto girando la llave de encendido y apagado.

Se debe alertar a otras personas para que no toquen el vehículo y llamar a la compañía eléctrica de su localidad y a los servicios de emergencia.

El regreso a los hogares

En el primer ingreso a la vivienda es conveniente que la corriente eléctrica y el gas se encuentren desconectados para evitar fuego, electrocución o explosiones. Las instalaciones, todos los equipos y aparatos eléctricos deben estar completamente secos antes de ponerlos a funcionar. Se recomienda visitar el hogar durante el día para poder contar con luz natural al momento de realizar las tareas de reparación y limpieza.

Una vez que bajó el agua de la inundación, es necesario desinfectar e higienizar las paredes, los pisos y otras superficies de la casa como la mesada, las alacenas y la heladera además de todos los objetos y utensilios que hayan estado en contacto con el agua contaminada. Se debe utilizar una taza del tamaño de un pocillo de café de lavandina cada 10 litros de agua (1 balde). Otra recomendación es rociar los muebles tapizados con algún desinfectante y deje secar al sol.

Lavar con agua caliente, detergente y por separado, toda la ropa usada durante las labores de limpieza y la que haya estado en contacto con agua de la inundación. Después de terminar la limpieza, hay que lavarse las manos con agua segura y jabón.

Las inundaciones pueden llevar a encontrar ratones, serpientes y otros animales en el interior de la vivienda que llegaron con el agua y la vegetación. Ante la mordedura de una serpiente se aconseja mantener la calma, llamar al servicio de emergencias o asistir al centro de salud u hospital más cercano. Mientras, restringir el movimiento y mantener el área afectada por debajo del nivel del corazón para reducir el flujo de veneno.

Precauciones con los alimentos y el agua

Si el abastecimiento de agua está afectado por los efectos de la inundación, tomar agua mineral o que provenga de una fuente confiable. Se puede convertir en agua segura aquella que proviene de pozo o de red con 2 gotas de lavandina por cada litro de agua que se deja reposar durante 30 minutos antes de consumirla. Otra opción es hervirla durante 3 minutos y esperar a que se enfríe.

Es importante lavarse las manos con abundante jabón y agua que haya sido hervida, desinfectada o segura antes de preparar los alimentos; después de ir al baño, de limpiar la vivienda y de tocar objetos que hayan sido alcanzadas por el agua de la inundación o por aguas cloacales. También se recomienda lavar frutas y verduras con agua segura.

Revisar todos los alimentos que hayan quedado en el hogar y eliminar aquellos cuyos envases hayan sido muy deteriorados por el agua y los que hayan perdido la cadena de frío debido a cortes en el suministro eléctrico.

Es importante reponer las mamaderas y los chupetes del bebé. Si la madre está amamantando a su hijo, debe seguir haciéndolo. La leche materna ayuda a generar defensas en los niños. Lavar las mamaderas nuevas con agua segura.

Limpiar los vasos, platos y otros elementos de cocina con detergente abundante y, de ser posible, refregar todo con un cepillo para evitar residuos del agua contaminada de la inundación. Desechar los utensilios de madera y de plástico. Para desinfectar ollas y utensilios de metal, se deben hervir durante 10 minutos.